
Desde que inicié mi camino espiritual, una figura ha sido fundamental: la poderosa Yewá. Su presencia, asociada a la vida y la muerte, me enseñó el valor de la introspección. En Panamá, muchos la veneran como reina de los misterios, vinculándola con la Virgen de Monserrate.
Su carácter exigente y su relación con las Iyami Oshooronga (brujas ancestrales) la hacen única. Cada ofrenda que preparo para ella debe ser impecable, reflejando su esencia pulcra y sagrada.
En este espacio, compartiré cómo honro su energía y por qué su sincretismo católico enriquece nuestra tradición. ¿Listos para profundizar?
Yewá: La poderosa Orisha bruja y su reinado
Nunca olvidaré el día que descubrí el profundo vínculo entre Yewá y los misterios de la vida. Su energía, tan serena como inquietante, me mostró que la muerte es solo un umbral. En Panamá, su presencia en los cementerios no es casual; es la reina que custodia el descanso eterno.
El simbolismo de Yewá en la santería
Su figura va más allá de lo terrenal. Yewá representa el equilibrio entre lo visible y lo oculto. Según las enseñanzas yoruba, Olofin le otorgó el don de la adivinación. Por eso, en mis rituales, siento su voz en el susurro del viento entre las tumbas.
Las brujas ancestrales, las Iyami Oshooronga, son sus aliadas. Ellas encarnan el poder femenino que Yewá gobierna. No es sorpresa que sus ofrendas incluyan rosas y gladiolos rosados, flores que simbolizan la pureza y la conexión espiritual.
Su relación con el cementerio y los ancestros
Mi primera visita a su altar en un camposanto panameño cambió mi perspectiva. Allí, entre lápidas, entendí que Yewá no teme a la muerte. La protege. Cada cadáver bajo su custodia es un mensaje para los vivos.
En rituales de comunicación ancestral, su intervención es clave. Una vez, durante una ceremonia, el aroma a rosas frescas llenó el aire sin explicación. Era ella, recordándonos que los ancestros nunca se van.
Las brujas modernas a menudo subestiman este vínculo. Pero Yewá, como reina de lo invisible, exige respeto. Su dominio sobre el cementerio no es macabro; es sagrado.
¿Conoces cuáles son los addimús favoritos de Yewá? La Orisha bruja
Preparar ofrendas para Yewá siempre ha sido un acto de devoción y cuidado. Cada ingrediente lleva una intención, y su presentación debe ser impecable. A lo largo de los años, aprendí que estos detalles hacen la diferencia.

Pescados: Atún y bonito, preparados con cabeza y cola
El atún y el bonito son esenciales. Deben cocinarse con cabeza y cola, símbolos de integridad. Yo los preparo con salsa de tomate casera, asegurando que el sacrificio del animal sea respetado.
Un error común es retirar la cabeza. Yewá valora la totalidad, pues representa el ciclo de la vida. La primera vez que lo hice, olvidé sazonar bien el pescado. Ahora, uso hierbas frescas para honrar su pureza.
Bolas de maní: El postre sagrado para resolver conflictos
Estas bolitas son más que un dulce. Tostar el maní hasta que esté dorado, sin quemarlo, es clave. Luego, se mezcla con miel y se moldean 11 unidades, número sagrado.
En mi comunidad, ayudaron a calmar tensiones. Una vez, tras ofrecerlas, un conflicto familiar se resolvió en días. Yewá bendice lo que se hace con fe.
Palanquetas de Gofio: Un manjar generacional
El gofio mezclado con pescado ahumado crea una textura única. La técnica ancestral requiere amasarlo con las manos, infundiéndole energía. Moldearlo en barras pequeñas simboliza abundancia.
Mi abuela me enseñó que deben ser firmes pero no secas. Si se deshacen, falta dedicación. Yewá percibe cada detalle.
Ofrendas florales: Rosas y gladiolos rosados
Las flores rosadas son su preferencia. Las rosas representan amor divino, y los gladiolos, fuerza espiritual. Las coloco frescas, sin marchitar, cerca de su altar.
Una vez usé flores blancas por error. Sentí su descontento. Ahora, solo el rosa claro, como el amanecer, tiene espacio en sus rituales.
Cómo preparar y presentar los addimús a Yewá
Hay una magia especial en preparar todo con dedicación. Cada paso en este camino ritual debe reflejar respeto y pureza. Aprendí que omitir detalles puede alterar la energía de la ofrenda.
La importancia de la estera y las velas rosadas o blancas
Antes de comenzar, limpio el espacio con agua florida. Coloco una estera nueva, símbolo de tierra sagrada. Dos velas, rosadas o blancas, iluminan el altar.
Una vez usé una estera vieja por error. Sentí cómo la energía se dispersaba. Ahora, solo materiales nuevos tocan sus ofrendas.
El ritual de cocción del pescado: dedicación y pulcritud
El adobo lleva limón, ajo y cebolla fresca. Nunca corto la cabeza del pescado, pues representa sabiduría ancestral. Lo dejo reposar exactamente 30 minutos.
La cocción debe ser a fuego medio. Si hierve rápido, pierde esencia. Lo sirvo en vajilla blanca, impecable como su energía.
Elaboración de bolas de maní y palanquetas de Gofio
Para las bolas de maní, uso miel local panameña. Amaso con las manos limpias, visualizando paz. Las palanquetas llevan gofio tostado al punto exacto.
Un truco: si la mezcla pega en los dedos, falta gofio. La textura debe ser firme pero suave, como su carácter.
Honrando a Yewá con respeto y devoción
La energía de Yewá me enseñó que el sacrificio verdadero nace del corazón. Cada mañana, enciendo una vela rosada y pido claridad. Es un acto pequeño, pero lleno de significado.
Una santera panameña me mostró cómo trazar círculos con sal alrededor de las velas. Así, protejo el espacio de influencias negativas. Yewá guarda el equilibrio entre la vida y lo eterno.
Quienes subestiman sus rituales enfrentan obstáculos. Yo lo viví. Pero cuando seguí el camino con fe, todo fluyó. Hoy cierro mis ofrendas con estas palabras: «Que tu luz guíe, como el rosa del amanecer».
