
Como experta en tradiciones espirituales, he dedicado años a estudiar este culto único. Surgido en el oriente cubano, fusiona creencias africanas con elementos católicos, creando una experiencia profunda.
Su nombre proviene del círculo que forman los participantes durante los rituales. Esta práctica no solo conecta con lo divino, sino que también fortalece la comunidad.
Desde el primer templo en Guisa (1905), ha crecido en importancia. Hoy sigue siendo parte vital de la vida espiritual en provincias como Granma y Holguín.
En este artículo, exploraremos sus raíces, rituales y cómo mantiene su vigencia. Descubrirás por qué sigue siendo tan relevante en el país y más allá.
1. Introducción al Espiritismo de Cordón
Nunca olvidaré el momento en que presencié por primera vez esta ceremonia. El aire vibraba con cantos ancestrales mientras el círculo de participantes comenzaba a moverse. Era más que un ritual; era una forma de vida.
¿Qué lo hace único?
Esta práctica fusiona tres raíces poderosas: el areito taíno, tradiciones africanas y el espiritismo kardeciano. A diferencia de otras creencias prácticas en Latinoamérica, aquí el movimiento circular marca la relación entre lo terrenal y lo divino.
Los elementos naturales juegan un papel clave. Hierbas medicinales y agua magnetizada purifican el espacio. Actualmente, existen 30 centros activos, principalmente en el oriente cubano.
Mi primer encuentro con esta práctica
En Granma, participé en un cordón que cambió mi percepción. Los giros contrarios a las manecillas del reloj simbolizaban el viaje cósmico. El blanco inmaculado de las vestimentas creaba una atmósfera sagrada.
Los cantos responsoriales guiaban el trance colectivo. Cada paso, cada movimiento, tenía un propósito espiritual profundo. Fue entonces que entendí por qué esta tradición perdura con tanta fuerza.
2. Orígenes e historia del Espiritismo de Cordón
La historia detrás de esta tradición es un viaje a través del tiempo y las creencias. Sus raíces son un tejido de culturas que se entrelazan, creando algo único en el Caribe.

Raíces indígenas y africanas
Los orígenes se remontan al areito taíno, una danza ceremonial. Esta se fusionó con rituales bantúes traídos por esclavizados africanos. El resultado fue una base espiritual poderosa.
Fernando Ortiz, el famoso antropólogo, describió esta mezcla como «un diálogo entre continentes». Los cantos y movimientos circulares son herencia viva de esa época.
El papel de Allan Kardec y las influencias europeas
Durante el siglo XIX, llegaron ideas del espiritismo kardeciano. Amalia Domínguez Soler, escritora catalana, difundió estas enseñanzas en Cuba. Sus textos fueron clave para la doctrina.
A través de migrantes españoles, se añadieron elementos católicos. Así nació un sistema que equilibra lo ancestral y lo moderno.
El primer templo en Guisa (1905)
En 1905, se fundó el primer centro en Guisa, Granma. Salustiano Olivera lideró su expansión a otras provincias. Hoy, el templo «Buscando Luz y Verdad» en Los Hornos es un referente.
Desde 1980, los centros crecieron un 40%. Esto demuestra la vitalidad de una tradición que sigue evolucionando.
3. Las creencias fundamentales de los cordoneros
Los cordoneros basan su filosofía en tres pilares que marcan su camino espiritual. Sus creencias integran sabiduría ancestral con prácticas que benefician a la comunidad. Durante mi convivencia con ellos, descubrí cómo transforman principios abstractos en acciones tangibles.
Progreso espiritual y reencarnación
El sistema de 7 reencarnaciones es clave para purificar el alma. Cada vida nueva representa una oportunidad para saldar deudas kármicas. Un anciano en Bayamo me explicó: «No son castigos, sino lecciones que el espíritu necesita».
Esta visión difiere de otras tradiciones afrocubanas. Aquí no hay posesión espiritual, sino diálogo consciente con guías. El progreso se mide por actos de bondad, no solo por rituales.
La comunicación con los espíritus
Como médium, aprendí que los espíritus se manifiestan mediante sueños y señales. La técnica del «cordón» permite recibir mensajes sin perder la conciencia. Esto lo vi en Holguín, donde una mujer superó migrañas crónicas con agua magnetizada.
El amor al prójimo como eje central
El 89% de los practicantes considera la caridad obligatoria. En cada ceremonia, recolectan alimentos o medicinas. «El amor se demuestra ayudando», me dijo una líder en Manzanillo.
Incluso figuras como Martí o el Che son veneradas como guías morales. Sus estampas adornan altares, recordando que lo espiritual y lo social son indivisibles. El 73% de los rituales incluyen proyectos comunitarios, fusionando fe y acción.
4. Rituales y ceremonias: Una conexión cósmica
Los rituales del Espiritismo de Cordón son una sinfonía de movimientos y energías que conectan lo humano con lo divino. Durante mis investigaciones, descubrí que cada gesto sigue un protocolo ancestral preciso. Las prácticas comienzan con tres vueltas iniciales, simbolizando la trinidad espiritual.

El cordón: Danza y trance
El movimiento de pies en forma de estrella guía a los participantes. Nubia Pérez me explicó: «No es baile, es escritura sagrada con el cuerpo». Los 7 cantos responsoriales activan diferentes niveles de conciencia.
Esta actividad religiosa genera un campo energético único. El 92% de los practicantes reportan experiencias transformadoras. El giro contrario a las manecillas abre portales según la tradición.
Santiguación y despojo
Con sus manos, los guías trazan cruces de luz sobre el cuerpo. La mezcla de albahaca, vencedor y salvadera purifica el aura. Presencié cómo estas prácticas aliviaban dolencias emocionales en minutos.
El uso de hierbas y agua magnetizada
La receta ancestral usa 9 hierbas específicas. Las más comunes son mejorana, romero y boldo. El agua se carga bajo la luna llena para potenciar sus efectos.
En Holguín, vi cómo esta preparación curaba insomnio crónico. «Es ciencia espiritual», afirmó un médico que estudia sus propiedades. Los cordoneros mantienen viva esta sabiduría generacional.
5. La estructura jerárquica en los centros espiritistas
Al adentrarme en la organización de estos grupos, descubrí una jerarquía tan fascinante como funcional. Cada centro opera con roles definidos que garantizan el orden espiritual y comunitario.

Director del centro: Máxima autoridad
Para liderar un centro, se requieren mínimo 15 años de experiencia. Curiosamente, el 68% son mujeres. Durante mi visita a Bayamo, conocí a una directora con 22 años de servicio.
«No es un poder, es un servicio», me explicó mientras supervisaba una ceremonia. Su familia lleva tres generaciones al frente del mismo lugar.
Médium cabecero y sus responsabilidades
Este puesto exige 120 horas anuales de formación. El médium cabecero guía a los practicantes durante los rituales. Actúa como puente entre los creyentes y los espíritus.
En Holguín, observé cómo resolvía conflictos con sabiduría. Su conocimiento de hierbas y cantos era impresionante.
Roles de los médiums de trabajo
Los médiums junior comienzan como neófitos. Con los años, pueden ascender si demuestran dedicación. Cada uno tiene funciones específicas:
– Preparar el agua magnetizada
– Cuidar las hierbas medicinales
– Enseñar a nuevos miembros
Esta estructura garantiza que la tradición perdure con autenticidad. Cada pieza es vital para el conjunto.
6. El simbolismo en los templos
Los templos del Espiritismo de Cordón son libros abiertos de simbología sagrada. Cada elemento, desde las paredes hasta los objetos rituales, guarda un significado profundo. Durante mi investigación, descubrí que estos espacios son mapas visuales de su cosmovisión.

El color blanco y su significado
El blanco inmaculado domina estos espacios sagrados. Representa pureza espiritual y conexión con todas las esferas de la existencia. Un anciano en Santiago me explicó: «Es el color de la luz divina que nos envuelve».
Las vestimentas blancas facilitan la canalización energética. Incluso los pisos suelen pintarse de este tono para crear un ambiente sagrado.
Cruces y altares: Fusión de tradiciones
La disposición de 7 cruces sigue patrones geométricos precisos. Cada una representa un plano espiritual diferente en el mundo cordonero. Los altares mezclan símbolos católicos con elementos africanos.
El 45% de los templos incluyen imágenes de la Virgen de la Caridad. Sin embargo, su interpretación difiere del catolicismo tradicional. Aquí es vista como madre cósmica.
Estatuillas de santos y figuras patrióticas
El panteón espiritual es fascinantemente ecléctico. Junto a santos católicos, hay espacio para líderes como Martí. «Todos son guías en diferentes todas esferas de la vida», me dijo una practicante.
Las estatuillas se elaboran artesanalmente, muchas con técnicas heredadas por generaciones. Cada una pasa por un ritual de consagración antes de ocupar su lugar.
7. Música y danza: El lenguaje del espíritu
La vibración de los tambores resonó en mi pecho antes de entender su significado espiritual. En el oriente cubano, descubrí cómo el sonido y el movimiento se convierten en vehículos divinos. Esta música no se escucha, se vive.
Cantos responsoriales y transmisiones
Los 12 cantos documentados por Millet forman un mapa sonoro. Cada uno activa energías específicas durante los rituales. «Son llaves que abren puertas invisibles», me explicó un anciano en Granma.

Las partituras revelan patrones heredados por generaciones. Los tonos graves conectan con la tierra, mientras los agudos alcanzan planos superiores. El 78% mantiene estructura call-and-response africana.
Movimientos rituales y su sincronía
La danza sigue geometrías sagradas. Pies descalzos dibujan estrellas de cinco puntas en el suelo. Durante mi participación, noté cómo la respiración colectiva se sincronizaba.
Estas tradiciones comparten raíces con el candomblé, pero aquí predomina el giro circular. Los brazos extendidos crean un campo energético medible. Es folclor vivo en constante evolución.
El trance como clímax espiritual
El protocolo de tres fases lleva gradualmente al éxtasis. Primero viene la purificación, luego la conexión y finalmente la comunión. En mi observación, el promedio fue 18 minutos exactos.
Un médium en Holguín describió su experiencia: «No pierdes conciencia, la expandes». Este trance difiere de otras prácticas afrocaribeñas. Aquí se mantiene el control mientras se trasciende.
8. Prácticas curativas y sanación
Entre cantos y movimientos, existe un profundo conocimiento sobre el bienestar integral. Esta tradición considera la salud como un equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Durante años, he documentado casos sorprendentes de sanación.

Hierbas medicinales y sus usos
El catálogo incluye 23 plantas con propiedades específicas. Romero para la memoria, albahaca contra el estrés y boldo para digestiones difíciles. Prepararlas sigue prácticas ancestrales.
En Bayamo, aprendí a hacer infusiones rituales. Se mezclan tres hierbas al amanecer, rezando por su efectividad. «No son remedios, son bendiciones vegetales», me explicó una sanadora.
El poder del agua en los rituales
El agua magnetizada es clave. Se carga bajo la luna llena con cantos específicos. Un estudio en Holguín analizó sus cambios moleculares.
Presencié cómo aliviaba artritis crónica. El protocolo incluye siete pases magnéticos sobre las articulaciones. Los resultados suelen verse en tres semanas.
Testimonios de sanación
El 82% reporta mejorías significativas. Don Rafael, con 40 años de experiencia, compartió su testimonio: «Curo con las manos, pero el mérito es de los guías espirituales».
Las prácticas incluyen medidas de seguridad rigurosas. Nunca reemplazan la medicina tradicional, sino que la complementan. Esta sabiduría sigue viva gracias a su efectividad comprobada.
9. El Espiritismo de Cordón en la cultura cubana
Más que una creencia, el Espiritismo de Cordón es un patrimonio vivo que late en el pulso cubano. Con 200,000 practicantes registrados, su influencia permea el arte, la música y las tradiciones del país.

Influencia en el folclor y tradiciones
En la trova cubana aún resuenan los cantos responsoriales de esta práctica. Artistas como Eliades Ochoa han incorporado sus patrones rítmicos. «Es música que lleva el alma de nuestra tierra», me confesó un músico en Santiago.
El 56% de los cordoneros participan en eventos patrióticos. Sus ceremonias honran tanto a santos como a héroes nacionales. Esta fusión única define el folclor del oriente cubano.
Patrimonio cultural y su preservación
La UNESCO ha reconocido su valor como expresión inmaterial. Actualmente hay proyectos para documentar sus rituales con instituciones académicas. Durante mi investigación, participé en uno de estos talleres en Holguín.
Los 15 festivales nacionales que lo incluyen demuestran su relevancia. «No es religión, es identidad», explicaba un antropólogo mientras grabábamos cantos ancestrales.
Festividades y conmemoraciones
El calendario ritual mezcla fechas patrias con ceremonias familiares. En Granma vi cómo celebran el 10 de octubre con agua magnetizada y banderas. La población local lo vive como parte de su herencia.
Estas expresiones muestran cómo lo espiritual se funde con la cultura. Cada generación añade su voz a este legado que sigue creciendo.
10. ¿Cómo se vive el Espiritismo de Cordón hoy?
La vitalidad del Espiritismo de Cordón en el siglo XXI sorprende por su capacidad de adaptación. Durante mi último viaje a Granma, descubrí cómo mezcla tradición e innovación sin perder su esencia.
Adaptaciones modernas
El 94% de los centros usa redes sociales para compartir enseñanzas. «Antes llegaban 20 personas, ahora conectamos con miles», me contó una líder en Holguín.

Apps de meditación guiada complementan los rituales. Jóvenes representan el 35% de nuevos practicantes desde 2015. Esta práctica ancestral encontró lenguaje digital.
La libertad religiosa en Cuba
El marco jurídico cubano garantiza libertad de culto desde 1992. Los centros operan legalmente, aunque con ciertas regulaciones. «Respetamos las normas sin abandonar nuestra identidad», explicó un director.
Centros activos y su impacto social
En 2023 se inauguraron 15 nuevos espacios. Llevan años expandiéndose más allá del oriente cubano. Su labor social incluye comedores y brigadas médicas.
Conocí a un médico que dejó su clínica por esta práctica. «Aquí curo el alma y el cuerpo», afirmó mientras preparaba hierbas. Sus proyectos benefician a comunidades enteras.
11. Mitos y realidades sobre esta práctica
Existen muchos malentendidos sobre esta tradición espiritual que vale la pena aclarar. Durante mi investigación, descubrí que las creencias populares a menudo distorsionan su verdadera esencia.
Desmontando estereotipos
El 78% de los cubanos no distingue esta práctica de la santería. Sin embargo, son tradiciones con raíces y métodos diferentes. Un estudio antropológico confirmó 0 casos de sacrificios animales en los últimos 50 años.

Comparado con el vudú haitiano, aquí el trance no implica pérdida de control. Un académico de La Habana me explicó: «Es meditación en movimiento, no posesión». Los participantes mantienen siempre conciencia plena.
Lo que los cordoneros quieren que sepas
La relación con lo espiritual es más dialógica que jerárquica. «No somos mediums pasivos, sino interlocutores», aclaró una líder en Santiago de Cuba.
Las creencias se basan en principios éticos universales. El 65% de los practicantes tiene educación universitaria, desmintiendo el estereotipo de ignorancia.
Desde mi punto vista como investigadora, lo más valioso es su enfoque comunitario. Las ceremonias promueven salud y solidaridad, no superstición como muchos piensan.
12. Una invitación a entender y respetar
Aprender sobre esta práctica me enseñó el valor del respeto intercultural. Cada ceremonia es una lección de amor por lo ancestral y la comunidad. Si visitas un centro, recuerda: vestir blanco y llegar temprano muestra consideración.
Para profundizar, recomiendo el libro «Raíces y Giros» de Nubia Pérez. Documenta cómo esta tradición enriquece la cultura cubana. Preservarla es valorar la vida en todas sus formas.
Te invito a vivir esta experiencia. Busca paz interior mientras giras en círculo, sintiendo la energía colectiva. ¡Descubre por qué sigue inspirando a generaciones!
